jueves, febrero 09, 2006

Memorias de un geisha (Memoirs of a Geisha, 2005)

Gran Arco de La Defense, París (Francia)

Ayer hubo fútbol en La Romareda. Uno de esos partidos que quedan para la historia,... dicen. Bueno. Había que aprovechar, e irse al cine. Todos los maromos en casa o en el campo, aborregadillos ante 22 mozos en calzón corto dándole patadas a una pelota. Algunos aprovechamos para ir a ver...

Memoirs of a Geisha (2005)

La película que nos ofrece Rob Marshall tiene una cualidad principal. Es una de esas películas que llamamos "bonitas". Nos ofrece todo aquello que tradicionalmente ofrecen las películas "bonitas". Un ambiente exótico, drama, amores, bonita fotografía, una banda sonora orquestal adecuada, protagonistas guapos y un final... "razonablemente" feliz.

Sin embargo, no pasará a la historia del cine como uno de esos peliculones que han sido muchas de las películas "bonitas" clásicas. A la historia le falta un poco de rasmia. Todo lo ves a gusto, pero no te emocionas. Unos te caen bien, otros mal,... siempre de acuerdo a lo previsto,... pero tampoco te pasa nada. Ni lloras cuando la chica llora, ni te ríes cuando las cosas van bien. Simplemente contemplas lo bonito que es el Japón, lo guapas y elegantes que son las geishas, y lo apuestos que son los "caballeros" que las cortejan/contratan. Es una pena que le falte ese puntito de sangre caliente, de emoción. Algo que el director conseguía sobradamente en su única película anterior, la para mí inolvidable Chicago.

Entre los actores, reconocer la delicada belleza de la protagonista, Ziyi Zhan, que sin embargo no es una chinita sosa sin más. Tiene su rasmia y su interés como se ha visto en otras películas. También son destacables las muy notables Michelle Yeoh y Li Gong, también habituales en algunos de los mejores ejemplos que nos han llegado en la última década del cine del Lejano Oriente. Así como otros personajes secundarios femeninos todos ellos estupendos, destacando la niña que hace el protagonista en su niñez, Suzuka Ohgo. Los personajes masculinos, también están perfectamente interpretados, especialmente por Ken Watanabe y Kôji Yakusho, aunque eclipsados por el esplendor de las geishas.

Bien. En resumen. Aunque larga, es una película de las "bonitas". Así que uno puede ir a verla sin mayor problema. No será la película de su vida, pero es bonita. También sin las comillas. Le daremos un siete (el siete del director un poco justito, pero pase; a la interpretación le daremos un ocho, por las chicas, generoso, pero que también pase).

martes, febrero 07, 2006

Brokeback Mountain (2005)

Estación de esquí de Artouste, Pyrénées-Atlantiques (Francia)

Brokeback Mountain (2005)

La fama que ha precedido a esta película de Ang Lee me produjo unas expectativas que siempre me dan miedo. El miedo a la decepción. A que la película no sea para tanto. No obstante, la sensibilidad del director me hacía mantener la esperanza. Al final, ni lo uno ni lo otro. Ni decepción ni entusiasmo.

La película se ve más que bien. El director tiene oficio para dar y vender, y ni siquiera se apoya en los magníficos paisajes de Wyoming para encandilar al espectador, ya que va alternando la pureza de los grandes escenarios naturales norteamericanos con la cutredad de las pequeñas poblaciones relativamente deprimidas de las zonas rurales del medio oeste y del oeste de los EE.UU. Pero la historia no me acaba de alcanzar, y no creo que sea por insensibilidad hacia la homosexualidad, sino hacia la cultura y la sociedad que nos presenta la película. Una sociedad que me es ajena y con valores que me resultan extraños. Los vaqueros americanos están muy bien para las películas de aventuras, pero por lo demás me interesan poco.

En lo que se refiere a la actuación, los dos protagonistas Heath Ledger y Jake Gyllenhaal están razonablemente bien, especialmente el segundo aunque el que lleva el marchamo de protagonista es el primero. A mi me parece correcto, pero sin más. Las que me han gustado mucho, a pesar de la brevedad de sus papeles son las mujeres. Especialmente la televisiva Michelle Williams en un personaje que merecía una mejor resolución ya que durante una parte de la película lleva una carga dramática. No está mal tampoco la hija mayor a su 19 años, Kate Mara, que consigue reflejar el carácter del padre incluso mejor que el propio actor que hace de su padre.

En fin, que la película se ve bien. Que le pondré un siete (repartido a parte igual entre la dirección y la interpretación).

lunes, febrero 06, 2006

¿Moda en general?... Fhassión, Fhassión, Fhassión.

Avenida de San José, Zaragoza

Siempre he creido que los españoles somos un poquito, o un mucho, papanatas. La "modernidad" nos atrapa en unas "obligaciones" hacia nuestras formas y nuestro modo de presentaros a los demás, que nos habla al mismo tiempo de lo limitadicos que somos culturalmente. Y es que ya lo decía el eslogan: "Espain is diferen". Para muestra, un botón. A cien metros de mi casa. A saber cuanto tiempo hace que está ahí. Y no me había fijado hasta ahora. Esto si que es estar a la moda. Fhassión, Fhassión, Fhassión.

PS: Por si a alguien no le alcanza. En inglés "moda" es "fashion". Uuuuyyyyyy, casi. Vuelva a intentarlo.

domingo, febrero 05, 2006

Ayer, tocaba esquí en Formigal

Estación de esquí de Formigal, Huesca

Pues eso. Y que allí estábamos. Algunos dirán que somos unos exagerados. A las nueve menos diez en la fila, esperando que nos dejaran subir. Unos cuantos pirados que, madrugando, aprovechan la mejor nieve del día a primera de la mañana. Sin gente. Luego llegaron los que toman dos cafés, almuerzan, etc. y aseguran en un sábado no se puede esquiar. Que hay mucha gente. Pues nada. Que sigan. Y nosotros, los exagerados, a lo nuestro. A esquiar. Aunque sea en sábado.

viernes, febrero 03, 2006

Historias de la Ciencia - Pasteur, pero sobretodo... Semmelweis

Estación de esquí de Artouste, Pyrénées-Atlantiques (Francia)

En alguna ocasión ya hemos traído aquí alguna recomendación del blog Historias de la Ciencia. Espero seguir haciéndolo en más ocasiones. Hoy particularmente me gusta traer un par de historias que tienen que ver con aquello que soy (o tal vez fui y seré) desde el punto de vista profesional. La entrada que recomiendo trata de dos médicos y científicos del siglo XIX, un siglo que ha dejado de ser el siglo pasado para empezar a ser hace dos siglos. Son Pasteur y Semmelweis. Dos científicos a quienes debemos mucho. Primero por la trascendencia de sus descubrimientos, que permitieron una lucha eficaz contra numerosas enfermedades transmisibles y una mejora en la supervivencia y en la calidad de vida de las personas. Pero particularmente interesante es el caso de Semmelweis, que demuestra hasta que punto la razón, la observación, el deseo de mejorar, el rigor en el pensamiento, propiedades que suponemos en el a sí mismo llamado Homo sapiens, son en realidad virtudes de unos pocos a los que no siempre sabemos valorar y que en muchas ocasiones son injustamente tratados por su delito. Que no es otro que observar, razonar, deducir y actuar. Por el bien de todos.

Y es que somo un rato burros. Aunque descendamos del mono, somos un rato burros.

Leed la historia, por favor.

jueves, febrero 02, 2006

Como chico con zapatos nuevos...

Estación de esquí de Artouste, Pyrénées-Atlantiques (Francia)

Como chico con zapatos nuevos estoy con mi nuevo Apple Cinema Display de 20 pulgadas. Mucho más confortables que mi viejo aunque honesto Sony de tubo de rayos catódicos que tan buen servicio me ha prestado durante años. Pero empezaba a mostrarse inseguro. Y me apetece que mis fotos me queden bien. Necesito un monitor razonablemente fiable. Así que no comentaré mucho más porque estoy muy entretenido con mi juguete nuevo.

miércoles, febrero 01, 2006

Goobuntu, el Sistema Operativo de Google existe : Vía Genbeta

Entre Riglos y Ayerbe, Huesca

En el weblog de Genbeta tenemos la oportunidad de leer la siguiente noticia:


Una de las cosas que más ha condicionado la forma de trabajar con los ordenadores personales en los últimos quince años ha sido la absoluta dominancia, casi monopolística, de Microsoft en el mercado de los sistemas operativos de escritorio. Es cierto que de "siempre" ha existido los MacOS de Apple. Pero su vinculación exclusiva al hardware de la misma empresa ha impedido que nunca hayan sido algo más que una minoría con tintes exclusivos. Es curioso ver como los capitalistas, defensores a ultranza de la competencia, se afanan por conseguir situaciones de monopolio para enriquecerse desmesuradamente, aunque se disfracen de benefactores de la humanidad como B. Gates y señora.

En la noticia cuyo enlace encabeza esta entrada en mi modesto Cuaderno de ruta, se nos habla que Google está trabajando en un sistema operativo propio. Que estaría basado en el software libre. Y más concreto en Ubuntu, una iniciativa que busca una distribución linux amigable, basada en la idea de desarrollo sostenible y al alcance de todo el mundo. Mmmmmm... si alguien diera fuertes impulsos en esta dirección... Pero Google... la empresa de las eternas betas... parece que sólo lo va a desarrollar para uso interno. Sospecho que de momento no tenemos aquí la alternativa a los monopolios. Habrá que esperar.