martes, mayo 02, 2006
De paseo por la España íbera
Estos días de puente he aprovechado para hacer algún paseo fotográfico. El destino en esta ocasión ha sido la acrópolis íbera del Cabezo de Alcalá en la localidad turolense de Azaila. La tarde era buen, un poco ventosilla, pero con buena luz ya cuando el sol bajaba hacia el horizonte. Situado a 60 kilómetros de Zaragoza, puede ser un interesante paseo en primavera.
Por cierto, que en varias referencias por internet, he visto que situaban Azaila en la provincia de Zaragoza. Incluso una compañera que estudia Historia la había estudiado como perteneciente a Zaragoza. Que yo sepa, las ruinas están en el término municipal de Azaila, que pertenece a la provincia de Teruel, que también existe.
PS: Nuevo "chisme" en la barra lateral (a la derecha). Distintivo de Flickr, donde colocaré fotografías para conocimiento público, aunque muchas de ellas se verán en este Cuaderno de ruta.
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Carlos Carreter
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Etiquetas: fotografía personal, historia
lunes, mayo 01, 2006
Proyecto Gran Simio - España
Me entero a través de Genciencia de que el Gobierno y el Congreso de los Diputados están considerando adherirse o apoyar el Proyecto Gran Simio - España. Los más cínicos dirán: "Claro que los políticos lo apoyan; lo consideran una asociación de autoayuda".
Fuera de bromas, desde que hace años me interesé por la evolución del género humano, y accedí a los estudios que estudiaban la genética comparada del hombre y de sus más cercanos parientes animales, empecé a sentir una profunda simpatía por los grandes simios. Chimpancés, bonobos, gorilas, orangutanes, gibones... son nuestros familiares más cercanos. La diferencia genética que nos separa de los chimpancés es más pequeña que la que presentan un caballo y una cebra. En cualquier otra situación, con cualquier otra familia de animales, los taxonomistas nos hubieran encuadrado en el mismo género. Pero como los humanos somos muy chulitos y orgullosos, los chimpancés pertenecen junto a los bonobos a un género (Pan) mientras que los humanos pertenecemos a otro (Homo).
Bueno, pues de lo que se trata es de que tratemos con el respeto y la consideración debida a nuestros primos hermanos evolutivos. Yo estoy de acuerdo. Pero teniendo en cuenta la cantidad de tarados incapaces de sentir respeto o consideración por sus semejantes humanos,... mal les va a ir a los buenos de los simios.
Un caracol, un poco más alejado en la escala evolutiva, pero esencialmente lo mismo que nosotros a nivel básico. En Almudévar, Huesca.
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Carlos Carreter
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Etiquetas: ciencia
domingo, abril 30, 2006
Llámame Lola
No, por favor, no me llaméis Lola. Seguid llamándome Carlos. Pero Llámame Lola es el nombre de uno de esos miles de blogs que pululan por un internet pero que de vez en cuando nos llaman la atención.
Este está dedicado sobre todo al vídeo. Y lo que va haciendo es proponer vídeos que se pueden ver o descargar de internet y que destacan por su originalidad, por su calidad artística o por cualquier otro motivo que los pueda hacer interesantes. Entendámonos, no se trata de los típicos vídeos de chorradas con los que los amigos nos alegran/martirizan via correo electrónico. Busca algo más. Tampoco es que sea nada trascendente, pero para un domingo tonto de puente... ya puede servir para entretenerse un rato.
Los temas son diversos. Lo mismo nos propone un corto de animación propuesto para un óscar, o un curioso anuncio de coches acompañado de su parodia, una serie de fotografías con niños que demuestra que todavía existe imaginación en el mundo, o unos catálogos interactivos sobre vídeos de carácter claramente pornográfico. Ale, que lo paséis bien (en general, no me refería a esto último... exclusivamente).
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Etiquetas: sociedad
jueves, abril 27, 2006
Plan oculto (Inside Man, 2006)
Inside Man (2006)
Hacía tiempo que no veía una película de Spike Lee. En sus tiempos mozos me interesaron algunas de sus películas de ambiente racial "afroamericano". Do the right thing o Jungle fever son películas que en su momento me gustaron mucho. Pero luego empezó a hablar de cosas que no me interesaban y le perdí la pista.
Ahora nos presenta una película de aventuras, versión "atraco a banco con rehenes" y con enfrentamiento personal entre lider de los ladrones (Clive Owen) y negociador de la policía (Denzel Washington). De lo más típico y tópico en lo que es el cine actual. Entre medio, una intrusión de una individua (Jodie Foster) con grandes influencias y "oscuros" intereses y poderes. Bueno. Pues en su conjunto no deja de ser más que una película de aventuras, con una realización técnica impecable pero no necesariamente novedosa, y con un guion que tiene cosas interesantes pero también sus debilidades. Especilamente, esto último en el final de la película que, aunque con presuntas sorpresas, no deja de tener una resolución un poco fría, relativamente previsible por toda la información suministrada durante el filme, y que no acaba de emocionar. La interpretación, más que correcta por la solvencia de los protagonistas, ayuda a que la película se vea bien.
En resumen, una película adecuada para pasar un rato, pero que tampoco creo pase a la historia del cine como una gran obra. Mi impresión subjetiva no va más allá del seis (aunque acepto darles un siete, tanto a la dirección como a la interpretación).
PS: Una vez más nos encontramos con una nueva fechoría del traductor de títulos hispano. ¡¡¡Qué cruz, Dios mío!!!
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Carlos Carreter
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Etiquetas: cine
martes, abril 25, 2006
All Quiet on the Western Front (1930)
No es mi costumbre comentar aquí las películas que veo en la televisión; suelo reservar este espacio para mis incursiones a las salas de cine de la gran pantalla. Pero de vez en cuando, toca hacer una excepción. Y hoy es uno de esos días. Volvía yo a las cuatro de la tarde a casa, cansado de la jornada laboral, por lo que me he dispuesto a tumbarme un rato en el sofá con la "caja tonta" enchufada. Un breve zappping por el satélite, y me he encuentro en Cinemanía clásico con Sin novedad en el frente, película de 1930 dirigida por Lewis Milestone, basada en una novela del escritor de origen alemán Erich Maria Remarque. No he necesitado mucho rato para comprender que me encontraba ante un clásico de tomo y lomo, y si por casualidad se me había pasado por la cabeza amodorrarme un rato, no he tardado en despejarme y en seguir con interés (tendiendo a la pasión) el veterano filme.
No me extenderé mucho. Pero hay varios aspectos que puntualizar:
- No hace falta ser Spielberg, contar con medios modernísimos y montar una salchichería en pantalla para sentir el horror ante la guerra en una película. Un adecuado encuadre y expresión, una puesta en escena maestra, un hábil movimiento de actores y de figurantes, un uso de la cámara desde posiciones subjetivas, y uno puede sentir perfectamente lo que supone una carga de infantería contra posiciones fortificadas, la salvajada que supone y la estupidez de estos hechos.
- No es necesario que el "héroe" pertenezca al bando ganador de la guerra para que la historia tenga sentido, para que las personas sea personas y no estereotipos "satánicos" y de paso nos libremos de maniqueismos baratos, que no sirven más que para adocenar a los espectadores. Nuestros "héroes" son perdedores. Son los "malvados" "boches" de la Primera Guerra Mundial. Pero son los auténticos Héroes, los soldados de a pie que sufren las guerras. La película, no obstante, es norteamericana. ¡Cuánto se ha perdido en la primera potencia mundial a la hora de ser capaces de hacer reflexiones artísticas y cinematográficas, así como de ponerse en el lugar del otro!
- Quienes "pasan" de ver un clásico en blanco y negro del año 30 porque es una película "vieja"... son simplemente imbéciles, y no saben lo que se pierden.
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Carlos Carreter
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Etiquetas: cine
lunes, abril 24, 2006
Más sobre la cabalgata de San Jorge
Cuando yo era pequeñito me encantaban las cabalgatas. Estaba la cabalgata de Reyes, alguna que otra para el Pilar, y una en lo que se llamaban las fiestas de primavera que llamábamos el "Coso Blanco". Esta última sólia consistir en una serie de carrozas que representaban a los distintos países de Hispanoamérica. Como comentaba ayer, hoy en día ya no se llaman cabalgatas. Ahora es "animación callejera" u otras cosas por el estilo.
En la que se nos ofreció ayer en Zaragoza, llamada "Sanjorges y dragones", se nos insistió durante días que se iba a dar una visión alternativa del mito de San Jorge, en la que se iba a hacer hincapié en la integración con la naturaleza, y otras lindezas similares.
Con estos antecedentes, no dudé. Me dije: "Majo, cógete la cámara, la réflex pero en plan ligero por si llueve y hay que salir corriendo, y a documentar el hecho". Y allí fui.
Bueno. La verdad es que salvo por lo entretenido que estaba tirando fotos a todo monigote "viviente", me pareció un espectáculo bastante soso. Sin ritmo. Con muchos parones entre animación y animación, o entre carroza y carroza que diríamos antaño. Se mezclaban marionetas gigantes, con "zancudos", con los cabezudos de toda la vida, unos tipos haciendo demostración de doma caballar, tragafuegos... bueno,... de todo y de los más heterogéneo. Al final salió, hasta "Fluvi". Sí, sí, la mascotita de la Expo 2008, sea lo que sea.
No entraré en detalles, pero no me pareció que hubiera una historia, un visión de algo, una alternativa a historias tradicionales. Me pareció una suma de elementos que no significaba nada de particular, salvo por las parrafadas que iban saliendo por la megafonía, para explicar lo que para mí no tenía más explicación que lo que he comentado. Una heterogénea sucesión de "atracciones" o "animaciones" callejeras.
Pero he aquí que me puse a escuchar a quienes me rodeaban. Casi todos los adultos eran papás y mamás de la multitud de niños y niñas que miraban el espectáculo. Y en general, parecía que les gustaba. Me dio la impresión que los niños eran más críticos espectadores. No había que percibir más que el mal que daban con los tremendos parones que tenía la cuestión. Cuando mejor se lo pasaron fue al final cuando salió "Fluvi", que parece que ha calado entre la chiquillería.
El caso es que en general, la gente se lo pasó bien. Y ¡ay, pobre de mí, sempiterno escéptico insatisfecho! no sé si alegrarme de que la gente disfrute en un día de fiesta, o lamentar la nula capacidad crítica que va quedando en el personal. En fin. Que cada cual se quede con lo quiera.
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Carlos Carreter
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domingo, abril 23, 2006
San Jorge y dragones con 8 cilindros en V
Hoy 23 de abril, día de San Jorge, es la fiesta popular/regional/autonómico/nacional de Aragón (táchese lo que no proceda según la sensibilidad política de cada cual; que tampoco vamos a ponernos a discutir por un día que es fiesta). En realidad, como es domingo, cuando realmente notaremos que es fiesta es mañana, que también es fiesta por estos pagos, para compensar. El santo en cuestión, figura más legendaria que histórica, es objeto de devoción entre el Moncayo y el Segre desde que, según cuenta la leyenda, en 1096 apareciose a los cruzados cristianos que guerreaban contra los musulmanes en Huesca en los llanos del Alcoraz, dando como lugar la caída de la capital oscense en aquellos momentos en poder de los agarenos. Se dice que en la aparición, se transportó desde Tierra Santa con un caballero cruzado alemán, que se lío junto al santo a dar mandobles por los alrededores de lo que hoy es un campo de fútbol de 2ª B. Pues bueno... si los aguerridos montañeses creyeron ver al santo capadocio, es más que probable que se hubiesen animado para la escabechina con unas cuantas botellas del más rico Somontano (y perdóneseme la anacronía).
Mientras los maños se han lanzado esta mañana al paseo para ver una cabalgata (ahora anunciadas a bombo y platillo como espectáculos de animación en la calle, aunque yo no tengo clara la diferencia), Fernando Alonso se concentraba para intentar ganar una nueva carrera en el mundial de Fórmula 1. Pero el aguerrido caballero alemán Schumacher, con su escudo con el cavallino rampante sobre fondo de oro, ha impedido que los feroces dragones francobretones con 8 cilindros en V se hicieran con la doncella, convertida en esta ocasión en el trofeo del Gran Premio de Imola. En fin. Otra vez será.
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Carlos Carreter
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