Leyendo ayer el último penúltimo número de Shutterbug, me decidí a ensayar una técnica que explica para convertir fotografías en ilustraciones. Por lo que explicaba, decidí que algunas fotos de mis vacaciones del pasado verano en Tallinn, Estonia, podrían ser adecuadas. El resultado no está mal. Quedan como si fueran viñetas de un cómic, con trazos muy limpios y colores imitando a la acuarela.
Os dejo unos ejemplo, a ver si os gustan.
viernes, enero 11, 2008
Aprendiendo nuevas técnicas: Ilustraciones
Publicadas por
Carlos Carreter
a las
18:47
Etiquetas: fotografía personal
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